viernes, 24 de abril de 2009
En la escuela tenía un compañero que no lo toleraba, es un compañero que tan solo con verlo me causaba una repugnancia terrible, era odiosa su forma de ser, maneja comportamientos no acordes a los de su edad, era tan repugnante que juro que en la soledad que dan mis pensamientos lo he maldecido y me ha puesto a pensar cómo puede existir gente como esta en nuestra sociedad. Para describir las palabras exactas se me viene a la mente un programa de tv en el que mencionaban “Esta robando tu aire” pues si… es, exactamente solamente un parasito cuyo único fin solo es estar quitando recursos y lo peor de todo es que encima tengo que lidiar con el
Siempre había buscado actuar diferente de esta persona tan detestable, por ejemplo tal era mis ganas de ser diferente a él que si en la escuela el opinaba que era blanco, yo decía que era negro, Si él decía alto, yo decía bajo, si el comía carne, yo comía vegetariano. En fin siempre fui un gran contreras con él, y producto de eso y sin darme cuenta empecé a cambiar algunas actitudes para bien, y empezaba a mejorar en aspectos de mi vida que me han hecho crecer como persona
Ahora que se alejo de mi vida, puedo actuar con más libertad, ya se me quito el complejo de estar llevándole la contra a este compañero, y me siento más a gusto, sin embargo reflexionando me doy cuenta que ese compañero al que tanto rencor le guardaba, era exactamente como yo, y sin darme cuenta yo luche por cambiar mi forma de actuar, ese odio que me generaba no era más que una manera de decirme que yo mismo me detestaba, la escoria de persona era la misma que yo día con día encontraba en mi
Ahora el ya no está y temo perder lo que tanto tiempo rehuí, temo volver a odiarme, temo regresar a lo que era, tomo volver a ser YO
Querido enemigo he aprendido mucho de ti, tu figura para mí ha sido mi némesis el cual me ha permitido reflejarme cual Yakamoz
Gracias por permitirme odiarte!!!



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