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Gente simple en lugares simples

domingo, 16 de agosto de 2009

Dicen que soy sistemático. --No lo critico-- Creen tener vidas llenas de espontaneidad y de placeres. --Están en su derecho-- Presumen ser superior a los demás por estar establecidos en grotescas manadas de sociedad mundana. --¿Qué les pasa?--

Últimamente me está agradando mi soledad. Me permite conocerme. Es agradable pasar el rato divagando sobre tantas cosas arremolinadas que vuelan en mi cerebro cual rollo de cine antiguo. Esas pláticas tan aguerridas y energéticas que tengo conmigo mismo. Transportarme al pasado gracias a la música antigua del reproductor de sonido. Escribir. Embobarme durante horas en la computadora sobre temas que en este momento me resultan interesantes y van formando mi personalidad. Leer a bukowski. Bajar una película solo por haberla visto recomendada por un sujeto desconocido y maravillarse con ella.

A veces sueño en encontrar a mi pareja. Esa con la que compartiré el resto de mi vida. Esa mujer inteligente y divertida a la que podre admirar y viceversa. Con la que juntos atravesaremos murallas y conquistaremos montañas.

Mis compañeros dicen que existen. Que saben donde habitan. Decido acompañarlos. Pero solamente me encuentro con personas extrañas en los famosos antros y fiestas. En donde hedonistamente se sigue un protocolo rutinario.

No entiendo el ambiente que ocurren estos centros de diversión. Siento que en cuanto llego a la fiesta esta se termina. Pues solo veo a subnormales cargando vasos de licor mientras voltean para todos lados, como si el lugar estuviera lleno de fastidiosos mosquitos. Mujeres que parece que están sufriendo ataques epilépticos en medio del lugar. Todos ellos tratando de ver quien se emborracha primero para burlarse de su comportamiento niñato o de cuán rápido puede aflojar el calzón

Para colmo al día siguiente hablan de lo excelente que se la han pasado. Solo una persona con suficientes litros de alcohol en la sangre y bastante humo de cigarro puede vomitar semejante reverencia ante un lugar que debería ser quemado por fomentar la discriminación, por provocar innumerables accidentes y ser el responsable de embrutecer las mentes de una nueva generación

Lo más triste de todo es que para mucha gente, esto es lo mejor que pasa en sus horribles semanas y a la postre sus vidas. Qué triste ver que existen personas que sin sus manadas, sin su selección, sin sus compañeros, sin su equipo, sin multitud, sin sus acompañantes y sin este tipo de lugares. No son nada

Con su permiso, me retiro a mi prisión de 3 x 3 al compas de Lucy in the sky with diamonds